La fiebre me domina, poco a poco,
y aunque de la razón no sea dueño
quiero escribir este delirio loco
que me lleva por sitios de mal sueño;
teniendo en la frente ente que no busco,
pues, me hace ver cosas de gran engaño
ya que ellas todas si bien desconozco
en sus vientres llevan el muy gran daño.
Profecías poéticas les dicen
los que saben de estas raras empresas,
el poeta calla y su lira canta,
a pesar de que algunos lobos maldicen
sus versos que arden como densas brasas,
la mentira, la poesía mata.
Wednesday, December 10, 2008
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